
El premio es el corazón de cualquier programa de fidelización. Podés tener la mejor tarjeta del mundo, pero si el premio no interesa, nadie la completa. Y si el premio es demasiado generoso, el programa te cuesta plata. Esta guía te ayuda a encontrar el punto justo, con ideas concretas para cada rubro.
Qué hace que un premio funcione
Un buen premio cumple cuatro condiciones:
- Se entiende en tres segundos. “Un café gratis” gana siempre contra “20% en compras superiores a…”.
- Vale más para el cliente que para vos. Un postre que te cuesta poco tiene un valor percibido mucho mayor.
- Trae al cliente al local. Si el premio se consume ahí, la visita del canje es otra oportunidad de venta.
- Está a una distancia razonable. Que un cliente fiel lo alcance en uno a tres meses.
Cómo calcular cuánto te cuesta
Hacé esta cuenta antes de elegir:
- Gasto para ganar el premio = ticket promedio × cantidad de sellos.
- Costo del premio = lo que te cuesta a vos (no el precio de venta).
- Porcentaje = costo del premio ÷ gasto para ganarlo.
Ejemplo: ticket promedio de $4.000, tarjeta de 8 sellos → el cliente gastó $32.000. Si el premio es un café que te cuesta $900, estás devolviendo menos del 3%. Muy sano. Si el premio es un almuerzo que te cuesta $6.000, estás en casi 19%: probablemente demasiado, salvo que el almuerzo traiga acompañantes.
Y recordá: no todos completan la tarjeta. El costo real es menor que el teórico.
Ideas por rubro
Cafeterías y panaderías
- Un café o una infusión de la casa.
- Una medialuna o factura con el café.
- Un café “de especialidad” que normalmente cuesta más: premio aspiracional.
- Un cuarto de kilo de facturas para llevar (en panaderías, el cliente comparte y te recomienda).
Restaurantes, pizzerías y hamburgueserías
- Postre o entrada sin cargo.
- Una bebida grande o una pinta.
- Una pizza chica o una hamburguesa simple después de 8 o 10 visitas.
- Upgrade: papas grandes, doble carne. Cuesta poco y se siente generoso.
Heladerías
- Un cucurucho o un vasito simple.
- Upgrade de ¼ a ½ kilo.
- Topping gratis durante todo un mes.
Barberías y peluquerías
- Perfilado o arreglo de barba.
- Lavado con masaje.
- Un corte gratis a la sexta visita (en el rubro, con 5–6 sellos se completa en medio año).
- Un producto de styling de tamaño chico.
- Más ideas para el rubro en cómo fidelizar clientes de una peluquería o barbería.
Estética, manicuría, depilación
- Una sesión de una zona chica.
- Esmaltado semipermanente con el service.
- Tratamiento express (hidratación, mascarilla).
Tiendas de ropa y calzado
- Un accesorio (medias, cinturón, tote bag) al llegar a cierto nivel de puntos.
- Saldo a favor tipo cashback para la próxima compra.
- Acceso anticipado a la nueva colección.
- Arreglo o ruedo sin cargo.
Gimnasios
- Una clase especial o una sesión con entrenador.
- Un mes de un servicio extra (casillero, toalla).
- Una bebida isotónica o un batido en el bar del gimnasio.
Pet shops y veterinarias
- Baño del perro después de cierta cantidad de compras de alimento.
- Un snack o juguete.
- Consulta de control sin cargo.
Lavaderos de autos
- Un lavado básico después de 6 u 8.
- Upgrade a lavado completo o encerado.
- Aromatizante o limpieza de tapizados.
¿Tu rubro no está? En industrias tenés ideas para cada uno.
Premios que no son productos
No todo premio tiene que costar mercadería:
- Prioridad: turno preferencial, mesa reservada.
- Reconocimiento: el nombre del cliente en una pizarra de “clientes de la casa”.
- Experiencia: probar un plato antes que nadie, una cata, un taller.
- Cumpleaños: un regalo una vez al año. En Bonuxo el regalo de cumpleaños se configura en Plus, en puntos o como premio del catálogo.

Un premio o un catálogo
Con una tarjeta de sellos, lo ideal es un premio único y claro. Es lo que tiene el plan Lite de Bonuxo: un premio que se entrega al completar la tarjeta.
Con un programa de puntos, conviene un catálogo corto de 3 a 5 premios escalonados: uno barato para que el cliente canjee rápido y se entusiasme, uno medio y uno aspiracional. En Bonuxo el catálogo completo, con imagen, costo en puntos y tope de canjes, está en Plus. Lo detallamos en cómo armar un programa de puntos y en la ayuda de premios.
Premios sorpresa: la ruleta y los cupones
Además del premio principal, dos herramientas suman sorpresa:
- Ruleta de premios: al sumarse, el cliente gira una ruleta con premios chicos que vos definís (puntos, un premio del catálogo o un cupón) y con la probabilidad que elijas para cada uno. Ver ruleta.
- Cupones puntuales: para compensar un error, premiar una ocasión o sorprender a un cliente que viene siempre. Ver cupones.


Errores comunes con los premios
- Premio que nadie quiere: “10% en tu próxima compra” rara vez emociona.
- Premio que te arruina: si lo calculaste sobre el precio de venta y no sobre el costo, revisalo.
- Premio con letra chica: “válido de lunes a miércoles, excepto feriados” frustra. Si necesitás una restricción, que sea una sola y clara.
- Cambiar el premio sin avisar: la confianza es el activo del programa.
Tres ejemplos con números
Para que la cuenta se vea clara, tres casos con valores de referencia (ajustalos a tus precios reales):
Barbería. Corte a $12.000, costo real del perfilado de barba (tiempo del barbero) equivalente a $2.000. Tarjeta de 6 sellos: el cliente gastó $72.000 para ganar un perfilado que al local le cuesta menos del 3% de ese gasto. Muy sano, y el cliente lo percibe como un servicio de $5.000.
Heladería. Ticket de $6.000, cucurucho simple con costo de $700. Tarjeta de 7 sellos: $42.000 gastados para un premio de menos del 2%. Se puede ser más generoso: un cuarto kilo de regalo sigue estando debajo del 5%.
Pet shop. Bolsa de alimento a $45.000, baño de perro chico con costo de $6.000. Tarjeta de 6 compras: $270.000 gastados, premio de poco más del 2%. Y el baño trae al cliente al local en un momento en que no iba a venir.
En los tres casos, el premio vale mucho más para el cliente que lo que te cuesta. Esa diferencia es el motor de un buen programa.
Cómo comunicar el premio
El mejor premio no sirve si nadie lo conoce. Tres lugares donde tiene que aparecer:
- En el cartel del local: “Juntá 7 sellos y llevate un cucurucho”. Una línea, sin asteriscos.
- En la tarjeta del cliente: el progreso hacia el premio, siempre visible.
- En el aviso de cerca del premio: “Te falta uno para tu cucurucho” es más potente que cualquier campaña.
Cómo saber si el premio está bien elegido
Mirá dos números en el tiempo: cuántos clientes llegan a la mitad de la tarjeta y cuántos canjean. Si muchos llegan a la mitad y pocos canjean, el premio está lejos o no motiva. Lo vemos en cómo medir tu programa.
Cuando lo tengas definido, podés probarlo 14 días gratis. Los planes y precios están en la página de precios, y si vendés por Tiendanube o usás Fudo, mirá cómo sumar puntos automáticamente en integraciones.
Para el método completo, de punta a punta, leé cómo fidelizar clientes.
Preguntas
Preguntas frecuentes
¿Es mejor regalar un producto o dar un descuento?
En general, un producto concreto. Se entiende sin explicación, tiene más valor percibido que su costo y no acostumbra al cliente a pagar menos.
¿Cuánto debería costarme un premio?
Una referencia útil es que el costo del premio sea entre el 5% y el 10% de lo que el cliente gastó para ganarlo. Si es menos, puede no motivar; si es mucho más, se come el margen.
¿Conviene tener varios premios?
Si tu programa es de sellos, uno claro alcanza. Si es de puntos, un catálogo de tres a cinco premios de distinto valor hace que siempre haya uno al alcance.
¿Qué hago si un premio se agota?
Poné un tope de canjes. En Bonuxo, cuando un premio llega a su tope el panel lo marca como agotado y deja de poder canjearse, así nadie se lleva una promesa que no podés cumplir.
Para seguir
